Chile ¿al otro lado del mar… o a éste lado del mar?

Quiero compartir dos cositas lindas de allende de los mares.

Esto me lo envió hace tiempo desde el Río de las Lluvias, Talca, Chile, Mario Meléndez. Quien entre otras muchas cosas, está trabajando en el proyecto “Fiestas del Libro Itinerante”.

La foto es de mi amiga Eli Guzmán, de Santiago de Chile, Tirititera a quien le gusta la felicidad y que trabaja en el Teatro Chileno de Muñecos “Candelilla”.


LA RECETA O EL COMIENZO DE LA POESÍA

Una gota de amor

por cada cinco versos

Tres cucharadas de oficio

por cada día del año

Un cuarto de inspiración

y otro tanto de locura

Un octavo de risa

aliñada con ironía

Media taza de recuerdos

y cuatro de realidad

Dos litros de lágrimas

instantáneas

Una docena de emociones

Cien gramos de fantasía

o de razón a gusto

A todo esto agregue sus ojos

sus manos y sus labios

y revuelva a fuego lento

durante toda la vida

Foto que me envia desde Chile Eli Guzman

Preciosa Foto de una Llama en Machu-Pichu, que me envia desde Chile mi amiga Eli Guzmán. También me manda algún consejito poético que se recibe de buen grado por aquí.

LOS PÁJAROS DEL PUEBLO

1

A los ríos que dejaron sus pechos en el mar, a la tierra de mejillas prolongadas como tripas, a la piedra madura que besa viento y camino, a las montañas maternales, a la flora y fauna decapitada por manos sangrientas, a los volcanes reprimidos, a la lluvia inconsecuente de los bosques y ciudades, a las aves, con sus maletas y sus alas, a los desiertos enemigos del agua pura, al vino que incendia la garganta del pueblo, a los hielos de entrañas frías y secretas, a los valles, a los cóndores, a todo lo que es parte de mí y de mi poesía, a ellos entrego mi canto, a ellos dedico la semilla de la noche, mi soledad de araña que cae sobre la patria y sobre cada palabra que sale a mi paso, mi voz enamorada de la primera y última gota de mis hermanos, mis labios color de fruta, mis venas acariciadas por el sueño salvaje, mi agonía incesante y profunda, mi religión de aullidos desatados, mi juventud sonora y definitiva. A ellos levanto mi puño como una bandera, a ellos dedico el calor de esta brasa, de esta lágrima de Dios llamada Chile.

2

Cuando llegó el invierno a Chile, miles de pájaros volaron con la primera lluvia, estaban asustados entre la sombra y la muerte, y prefirieron emigrar con sus vidas hacia otras vidas. Tomaron el primer avión desesperados, se arrojaron a los muelles persiguiendo barcos, cruzaron las montañas huyendo de las lanzas, y dejaron atrás la patria y a los herederos del hambre. Algunos no despegaron jamás, les arrancaron las alas en el intento y la lucha, desaparecieron con nombre y apellido bajo los árboles de hierro, los encerraron en jaulas por especies, y cuando años después los encontraron tenían la caricia del cuervo entre sus plumas. Los otros, los perseguidos, los pájaros del pueblo que lograron atravesar la muerte, debieron acostumbrarse a volar de otra manera, a sentir de otra manera, a respirar de otra manera. La tierra ajena los había recibido, la tierra amiga los invitaba a su mesa a compartir el pan y sus dolores. Muchos incluso en la agonía soñaron con ver la patria por última vez, pero la patria también agonizaba, había querido volar con sus alas rotas.

Anuncios
Explore posts in the same categories: Mis amig@s también escriben

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: