Artículos que he publicado en Yo Dona

Posted Agosto 24, 2009 by miguelangelbarba
Categories: Artículos publicados

Esta es Nuestra Casa

Posted Agosto 16, 2009 by miguelangelbarba
Categories: Música: Esta es Nuestra Casa

Remedando a Enrique Jardiel Poncela, a lo largo de una semana en la primavera del año 1990, cogí mi tienda de campaña, mi libreta, una carpeta y la guitarra española (por aquellos tiempos prestada porque no tenía una propia) y me marché al camping de El Chorro. Durante esos días escribí un cuento títulado Esta es Nuestra Casa y compuse las bases de acompañamiento de guitarra y las melodías cantadas de 7 canciones y el armazón de 4 temas musicales.

A la vuelta a Málaga, se lo pasé a l@s compañer@s de MIRAPALO Teatro que idearon un guión adaptado para una obra de títeres. El cuento como tal adolecía de lo básico para un espectáculo de teatro de títeres y necesitaba de un guión. Había que adaptarlo de un género a otro.  De ello se encargaron Maite Serrano y José Antonio Triguero que dieron cuerpo al proyecto definitivo en el que se quedaban fuera dos canciones (que nunca se lleguaron a grabar) por exceso de minutaje, así como después caería uno de los temas musicales  (en este caso si lo llegué a grabar años después).

Amanece en el bosque

La obra se inicia con una introducción musical, de acústica, guitarra eléctrica y sonidos naturales grabados o imitados con la voz. Es una pieza corta que, personalmente, adoro. Es una grabación de 1990 realizada en un 4 pistas de cinta y, aunque he intentado limpiarla, se nota que es antigua y el paso del tiempo en el casete se nota bastante por el deterioro, ruído, siseo, etc. Pero a mí me sigue encantando.

01 Amacener en el claro del bosque


Cuervo

A continuación y tras el sonido de un coche, llega  el consiguiente ruido de trastos, la familia que acaba de bajarse de él y comienza el chillerío habitualde los homo sapiens cuando van de campo. Esto produce la protesta de los animales del bosque que aquí se traduce en forma de canción que,  aunque fuera compuesta y grabada en 1990, suena moderna. Está grabada con teclados por Eu Molina que introdujo también sus arreglos habituales y las voces de Pedro Barrientos, José Antonio Triguero, Miguel Ángel Barba y Carlos Rodríguez.  No os podéis ni imaginar las peripecias de Pedro Barrientos, que llevó toda la grabación y mezclas,  con el 4 pistas para encajar en 2 de ellas (las otras dos llevaba toda la instrumentación) las difernetes voces de todos los animales que intervienen, así como el coro. De hecho, decidimos dejar la guitarra fuera y no  grabarla.

02 No vengais a molestar


Tras esta escena aparece la protagonista de la historia. Lilita, una niña normal y corriente, como cualquier otra niña que viene a disfrutar del campo con  su familia y que, sin darse cuenta, despierta al llegar al claro del bosque a un Cárabo que dormita en un viejo Roble. Éste le habla y le canta la siguiente canción, grabada con guitarra eléctrica y teclados que tocó y secuenció  Eu Molina, en la que la rapáz nocturna intenta hacerle comprender la problemática a la que se enfrentan los seres humanos con tanta contaminación. Aquí Pedro hizo malabares, porque grabamos la guitarra y tuvo que mezclarla con las pistas de instrumentación para, posteriormente, poder tener dos pistas libres de nuevo y grabar la voz principal y los coros.

03 Canción del Cárabo.


Lilita parte a buscar (como le indicsa el cárabo) y encuentra al duende Lugomer, un tanto extraño y con un acento peculiar, que adapta siempre el lenguaje para que le encaje. Lugomer debe dirigir a Lilita por las tramas de la ecología, la vida, el bosque, la naturaleza, las relaciones de los seres humanos con el resto del planeta. Al ser una tarea ardua, necesita un sortilegio que le ayude a parar el tiempo para poder contar y enseñar todo lo que tiene que contar a Lilita y lo que ella tiene que ver e incluso protagonizar. Para ello utiliza la canción siguiente que vuelve a estar grabada con teclados y guitarra eléctrica y que, en esta su primera versión fué grabada con coros (un tanto caseros), lo que desarrolló de nuevo las dotes imaginativas de Pedro para encajar todo el puzle en sólo 2 pistas y encajar el  “corifeo”.

04 Canción para detener el tiempo

Canción de Lugomer

Posteriormente y tras algunos avatares Lugomer le explica a Lilita como es posible la vida en este planeta, ciomo todo está relacionado y cuál es el funcionamiento esencial desde que el sol brilla hasta que las bacterias descomponen los cadáveres. Para ello le canta la siguiente canción, de la cual me siento muy orgulloso porque creo que logré el objetivo de tejer la trama en una sola letra quedando redonda. Al menos eso creo yo. Esta canción se grabó con teclados (Eu Molina), guitarra eléctrica y acústica. Las voces son de José Antonio Triguero la principal y de Pedro Barrientos y mía en los coros. Una vez más el concurso de Pedro en la producción fue fundamental.

05 Canción de la Vida


Flor

Lugomer acompaña a Lilita por la vida del bosque para que compruebe por sí misma algunas de las cosas que le cuenta sobre los destrozos que causamos las personas a nuestro propio medio ambiente, y que lógicamente a Lilita le cuesta creer. El siguiente tema musical, grabado con guitarras acústica y eléctrica y el sonido de un cuervo, acompaña la siguiente escena de la poda y corta tradicional de los árboles en comparación con las actuales talas masivas.

06 Tema del Leñador


Tras esta escena, Lugomer invita a Lilita a que asista a una encuesta que desarrollará la Sra. Araña entre los diferentes habitantes del bosque para ver la opinión que tienen de la especie humana. Margarita, mariposa, erizo… diferentes seres expondrán sus quejas y, ni que decir tiene que el ser humano no sale muy bien parado de esta consulta popular en el bosque.

Compuesta con guitarra y bajo, fué la más compleja en arreglos, fantásticos de Eu molina, con toda una orquestación sinfónica, y en su posterior grabación por parte de las personas que tuvieron que cantar las diferentes partes, exceptuando a Pedro Barrientos, único cantante de verdad. Los demás éramos simples teatreros intentando hacerlo lo mejor que podíamos.

07 Canción de la encuesta


Canción de la Encuesta

Finalmente Lilita observará las dramáticas consecuencias del uso de sustancias tóxicas liberadas al medio por las personas. Será testigo de como un agricultor fumiga unas plantas, una mariposa liba la flor y cae fulminada al tiempo que un lagarto la captura y se la come. El veneno no tarda en hacer efecto y un cuervo acabará ingiriendo al lagarto envenenado. Su muerte posterior atraerá a un zorro hacia su cuerpo inerte tras convulsionarse. Era curioso observar como en este punto l@s niñ@s avisaban al zorro para que no se lo comiera. Pero el zorro no los entendía y acababa comiéndose al finado cuervo. Aquí se producía el estruendo: un enorme buitre de unos 2 metros de envergadura, manipulado diestramente por tres personas, se posaba aleteando elegantemente cerca del cadaver del zorro recién muerto entre estertores y convulsiones por el veneno. El griterío era ensordecedor porque l@s niñ@s querían evitar como fuera que el buitre comiera. Se producía una escena espeluznante en la que la pieza musical cambiaba y se hacia trágica y lóbrega, multitud de voces gritaban al buitre para que no comiera, pero claro,  los buitres no entienden el lenguaje humano y sí el instinto. Cuando el buitre  comenzaba a convulsionarse por el efecto del veneno se hacía el silencio, un silencio sepulcral. L@s espectadores infantiles, ya sabían lo que iba a pasar, much@s se echaban las manos a la cara para no verlo. Era impresionante ver a niñ@s   no queriendo ver lo inevitable; pero estaban viendo una obra de teatro, el buitre era una marioneta (aunque eso sí, muy bien conseguida) pero daba igual, nadie quería que muriera. Pero muere. Esa dramática escena sirvió durante un tiempo como final del espectáculo. Finalmente se decidió cambiar el orden y acabar el espectáculo de una forma más esperanzadora.

Han pasado 19 años y ¿todo sigue igual o han cambiado las cosas?. Es curioso que tantos años después siga estando tan vigente este espectáculo. Sigue siendo tan actual que podría representarse hoy y pasaría por una obra actual. De hecho estamos ensayando y montando las canciones de nuevo con la intención organizar conciertos infantiles con las canciones.

Este último tema musical cuenta con dos partes, una primera compuesta por mí y una segunda por Pedro Barrientos. La primera de ellas la interpretamos Eu Molina a los teclados y yo con guitarras acústica y eléctrica. La segunda de ellas Pedro Barrientos al teclado.

08 Tema de la cadena trófica envenenada


Durante una actuación

Música maestro – doctor

Posted Agosto 14, 2009 by miguelangelbarba
Categories: Otras cosas importantes

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Tocando en Barbacoa“…Las investigaciones más recientes han revelado que la música, al actuar sobre el sistema nervioso central aumenta los niveles de endorfinas, los opiáceos propios del cerebro, así como los de otros neurotransmisores, como la dopamina. la acetilcolina y la oxitocina. De las endorfinas se ha descubierto que dan motivación energía ante la vida, que producen alegría y optimismo, que disminuyen el dolor, que contribuyen a la sensación de bienestar y que estimulan los sentimientos de gratitud y satisfacción existencial…

Las artes plásticas y la música generan, como la bunea comida, el sexo y las drogas, un sentimiento de bienestar pero sin sus efectos secundarios…”

El Viaje a la Felicidad.

Eduardo Punset.

Ed. Destino

Colección booket. Edición 2008.

Otra aportación de mi amigo Diego Navajas

Posted Julio 20, 2009 by miguelangelbarba
Categories: Mis amig@s también escriben

Las afueras del Paraíso


Las afueras del Paraíso no tienen horario de cierre. Están preñadas de perdedores, de vagos, de parias: desheredados de la Tierra Prometida. Aquí las sombras tienen alas y las esquinas miradas aviesas. Aquí nos reunimos cada noche la flor y nata del desencanto, a cantar y a quemar nuestro último cartucho, con el fuego de aquellos ojos que nos dieron la vida al mirarnos; —su parpadeo fue nuestro infarto—. Aquí, donde la Luna vuelve la cara y las hojas que arrastra el viento del otoño son de afeitar, celebramos la huida de otro día, con las fiestas del silencio y la comunión de nuestra nada; —días como dagas—. Aquí nadie llega a viejo, pero ninguno es joven. Los adoquines inmisericordes nos escupen un recuerdo por cada paso en falso. Aquí, en los arrabales del Paraíso, la lluvia nunca es limpia y siempre cae sobre lo mojado; aunque procura evitar aquellos charcos con vocación de espejo; —lágrimas turbias—. Un día llegó una paloma. Estaba perdida y se ofreció a alimentarnos. Pero aquí siempre rechazamos la caridad de las palomas. Los predicadores intentan venir desde hace años a anunciarnos la venida de un Salvador que nos traerá la redención de todos nuestros pecados. Pero la membrana invisible —mugrienta de nuestro lado—, les corta el paso. El pan nuestro de cada día se nos acabó ayer. Mañana nos comeremos a cualquiera. Pasado a otro. Y así hasta que quede sólo uno, que se comerá a sí mismo, y quizás él, con la fuerza de todos, sea capaz de sacarnos al fin de aquí.

Diego Navajas


Genalguacil

Más de mi amigo Antonio Viñas

Posted Julio 13, 2009 by miguelangelbarba
Categories: Mis amig@s también escriben

Dos relatos cortos del libro “Los cielos del campo” de mi amigo Antonio Viñas “el de Benalauría” para los colegas de Málaga. Por lo de diferenciar los “Antonios” de los que hablamos.

Jardín de infancia

La escuela aún conservaba los aires de la posguerra, con una vieja maestra de delantal e imperdibles en la solapa, autodidacta y cabal en la tarea de cuidar criaturas. Su único método fue la voluntad y el afecto que ponía en cada gesto, en cada frase, en cada palabra de tiza. Y ellos, aún eran escuálidos arbustos, alevines de orinal de plástico y babi a rayas sobre las rodillas timbradas de costras y lustrosos churretes, que eran el resultado de un permisivo callejear parecido al de los insectos sobre la superficie de la tierra.

Una peseta por día como recibo diario, treinta pesetas por mes, y había que transportar la pequeña silla de anea desde sus casas hasta una cuadra sombría que servía de aula. No existían los juegos articulados, ni los pupitres, ni tan siquiera un mapa de España. Acaso, una triste pizarra recompuesta y la luz que entraba por la ventana que, en los días claros, le plantaba cara a la fría humedad de la pobreza.

Aun así, en aquella escuela de novicios, aprendieron a fabricar garabatos y ensalzar los altos vuelos agudos del “venid y vamos todos con flores a María”. Allí usaban, herencia de sus hermanos, plumieres de madera de varias alturas, llenos de cajoncillos y recovecos que, perfectamente ensamblados por un tornillo, se abrían por el piso de arriba y desplegaban sobre el aire un fragante y comestible aroma a carboncillo: lápices de colores, sacapuntas, tinteros en desuso, gomas roídas, minúsculas calcomanías, tuercas… todos les servían como amables herramientas para instruirse en su quehacer infantil.

Así, con Sebastiana, la Coja, la maestra, y bajo la atenta mirada del cuadro de un general uniformado, dieron sus primeros pasos en el oficio de la obediencia, a la par que en el de la caligrafía y los espontáneos juegos colectivos.

Además, aprendieron en alguna salida al campo a esperar de mayo la imaginaria crecida de las amapolas y el trasiego de bumerán de las golondrinas que, incesantes, navegaban desde el cielo hasta la inalcanzable redondez de los nidos de arcilla que diseñaban bajo el vuelo de los tejados rojizos.

La Casita de la Barbería

La Casita de la Barbería. Benalauría.

La primavera de cobre

La jornada de trabajo en los castañares, donde la cuadrilla de hombres y mujeres tenían por encargo acopiar las últimas frutas erizadas de noviembre, tocó a su fin. Un ejército de nubes entristecidas acababa de batirse entre el aire dejando como testimonio una prolongada ráfaga de crudo aguacero. En la emboscada de lluvia, el último de los truenos avisaba que la tormenta, aunque ya lejana, estaba aún descargando su equipaje de fosforescencia y rabia en las zonas más altas de la Sierra de las Nieves.

Castaños en Otoño

Todos, minutos antes, con sus troncos encorvados y mirando a la tierra, se aprestaban a abrir golpeando con mazos de madera los erizos, uno por uno, que como un abrigo protegían la fruta en su camino a la madurez. Así, esa redondez forjada de agujas quedaba abierta como una boca destartalada y herida, de la que salía un racimo de castañas marrones que, al instante, eran dispuestas sobre cestas entretejidas de varetas de caña y canastos de olivo y mimbre.

Un grupo de recogedoras que se habían puesto a cubierto bajo el castaño más grande y con chambergos impermeables, lograban salvar sus talegas de costo de las rachas de aire que el viento enhebraba en su huida. De esta forma, entre el asombro y la resignación, pasaban el tiempo a la espera de una escampada que las aliviara en su regreso al pueblo. Mientras tanto, alguna casamentera, en la improvisada tertulia bajo las ramas goteantes, levantaba el vuelo sobre los últimos rumores del noviazgo de Candela, la Chisme) o el posible embarazo de Isabelita, la Limona, que había iniciado relaciones con un arriero de los caseríos de Siete Puertas.

Cuando por fin serenó el cielo su estampida, todos, aligerando el paso, partieron vereda abajo camino del pueblo. Ellas no volverían mañana porque era el día de los difuntos y debían engalanar los nichos de sus familiares y, al otro, el día de todos los Santos, para el que reservaban el mejor de los vestidos en su visita a la parroquia.

En el Valle del Genal

Por esas fechas, el frondoso bosque de castaños que dejaban atrás expresaba su máximo esplendor de otoño. Sobre sus ramas, una estirpe de hojas verdes transigía en su fulgor hacia el pardo, el rojizo y el ocre. Nadie quedaba inmune ante la presencia de una inesperada primavera que se hada en el verde y se encendía en cobre. Desde la lejanía, las manchas de arboledas sobre el paisaje convertían el castañar en una luminosa fragua donde Basilio, el hijo de la Mora -una de las recogedoras de edad-, que el año que viene finalizaba el bachillerato, encontraba mundo para trazar sus primeras metáforas que guardaba con extremo celo entre sus libros. En ellas, en las metáforas de sus primeros versos, anidaban los más altos sueños de Basilio y las gélidas emociones que traería en su visita el cercano invierno a la austera soledad mistral de la montaña.

Un Vals popular

Posted Junio 25, 2009 by miguelangelbarba
Categories: Música: Personal y Otras

Entre 1992 y 1993, mientras trabajé como Animador Sociocultural en la ONCE, compuse este tema basado en una estampida real. El grupo de teatro de la delegación de Málaga estaba montando la obra Gargantúa y Pantagruel y se necesitaba una pieza musical para una de las escenas. Tengo otra versión en la que añadí dos bandurrias, pero esta la tengo en cinta de casette y tengo que pasarla a mp3 cuando lo haga la subiré también. Finalmente tengo otra versión con el añadido de la guitarra española pero se resentía el sonido al chocar con el clave, dado que siguen un arpegio parecido al estar compuesta con la guitarra y posteriormente interpretada con el clave.

La grabación y algunos arreglos, como el del clavicordio, fueron realizados por Eu Molina.

Vals Popular

La  Alhambra

De mi amigo Antonio Viñas

Posted Junio 10, 2009 by miguelangelbarba
Categories: Mis amig@s también escriben

No podía faltar en este regazo recóndito del mundo digital una mirada, otra más, a lo más natural, vivo y profundo. El lugar de donde venimos y a donde irremisiblemente, y por más que queramos obviarlo o ignorarlo, nos impele desde lo más hondo de nuestro inconsciente nuestra historia genética y nuestras “mariposas del alma” que las llamó Ramón y Cajal.

Antonio Viñas anda por allí, donde aún es posible conocerse a uno mismo y conocer a los demás, de verdad, con los pies en la Tierra, la de verdad. Antoñito Viñas pa’ los amigos hurga por las huertas, los caminos, el Río Genal y la Serranía de Ronda, los museos etnográficos, los mesones de buenas pitanzas y caldos de las sierras aún vivas de nuestra provincia. Y con auténtica vitalidad que muchos envidiamos, labora, cooperativiza, se asocia, lucha, defiende, flamenquea, socializa… y escribe ¿de donde sacas tiempo…?

De su último libro “La Tierra asoma” (a punto de presentarse) quiere compartir conmigo, con nosotr@s, algunos poemas. Estos son los primeros de los que quiero subir (que son muchos), también quiero ir aportando de otro libro anterior “Los cielos del campo” que personalmente me encanta.

Gracias Antonio

El nogal

Un sol limonero y marchito

disuelve las últimas notas
de la escarcha en el regajo*.
Los huesos de un nogal caído
soportan la siesta de su muerte
abrazado a la joven hierba

y al canto de los tordos
en sus ramas detenidos.

Volverá su cuerpo
a la simiente que fue, se irá hondo…

y su espíritu ocupará el sitio en la leñera
hasta que unas manos de almendra

entre el frío de los siglos

lo viertan en las ascuas del ocaso.

* Regajo: charco que se forma de un arroyuelo

Valle del Genal

Foto desde Benalauría, su pueblo

La siesta



Rosendo, el Cuco,
reposa sobre unos sacos
de cebada molida
mientras se afina la chicharra.
En la hondura del sueño,
bajo el cerco de sus párpados,
crece un campo de cebollas
cuyo olor cruza provincias,
regiones, países…
En la loma alta,
los cencerros pastan sus notas
presos sobre el cuello
de algún rebaño de cabras.

La fuente de los acordes manó

Posted Junio 6, 2009 by miguelangelbarba
Categories: Música: La Aventura de las Basuras

Con este tema daba comienzo el espectáculo de Títeres para Educación Ambiental “La Aventura de las Basuras” que, basado en un cuento homónimo que escribí, pasaron a guión,  adaptaron y recrearon los miembros de MIRAPALO Teatro de Títeres. La obra se iniciaba con esta melodía en la casa de una niña que vivía junto al vertedero. Este espectáculo fyue llevado por toda España en un intento de influir un poco en la Educación en Valores en ese momento crucial en Europa bajo el debate de Incineradoras ¿sí o no?.

Posteriormente a este espectáculo del año 2001 se reprodujeron como setas las iniciativas similares, de lo cual nos alegramos un montón, llegando incluso a filmarse una película de animación en España con una temática casi idéntica y una trama muy similar.

La fuente de los acordes manó

Rata GreaLa Rata Grea

La Abuela y el Globo

Posted Mayo 30, 2009 by miguelangelbarba
Categories: Música: Personal y Otras

Esta es una melodía que hice para la obra de marionetas Periquillo en la selva encantada, de MIRAPALO Teatro de Títeres.

Es una pieza infantil y divertida, como la escena en la que sonaba. Es del año 1999.

El tema está compuesto y grabado todo a teclado.

La Abuela y el Globo

Teclado

Tony Zenet en el Terral

Posted Mayo 25, 2009 by miguelangelbarba
Categories: Música: Por / De amigos

Tony Zenet

Este verano Toni Zenet, vuelve a Málaga para ocupar el corazón del Teatro Cervantes. El 11 de julio, dentro del festival Terral nuestro amigo Tony rememorará muchos días de verano actuando por los pueblos de Málaga, unas veces con el Mimo, otras con el Teatro, quizá con los Títeres y también con la Música.

Viene a presentarnos su último trabajo Los Mares de China, del que forma parte su ya famoso tema “Entre Tu Balcón Y Mi Ventana”  candidato a los premios Goya. en la sección Mejor Canción Original, con la película Una Palabra Tuya.

Desde Málaga nos alegramos un montón que desde fuera vuelva (una vez más primero hay que salir, y cuando te reconocen fuera, entonces puedes volver…) para demostrarnos qué bien le vá. Qué buena racha creativa muestra y con qué buenas compañías musicales está.

Y que siga así.

Para quien no hayais tenido la oportunidad de oirlo aquí os dejo el enlace a su página en MySpace.

Tony Zenet: Los Mares de China